Alicia Vargas, Meche Rodríguez y Tamara Romero, pilares del futbol femenil

Las mujeres que han luchado por el desarrollo del futbol femenil

En el marco de la exposición fotográfica ‘La pelota también es de ellas‘, en el Palacio de Minería, se llevó a cabo el conversatorio ‘Evolución del futbol femenil en México’, el cual contó con las voces de Alicia Vargas, Meche Rodríguez y Tamara Romero, quienes han luchado, en distintos momentos y contextos por el futbol de mujeres.

Vargas, una de las mexicanas más destacadas del siglo XX, recordó sus inicios en el futbol y el cómo luchó por ganarse un lugar en la cancha; por su parte, Rodríguez, explicó que llegó a la capital del país persiguiendo el sueño del futbol, pues en su natal Torreón, ya no había ligas femeniles; finalmente, Romero, apuntó hacia dónde debería ir el balompié de mujeres en la actualidad, desde su posición en la parte directiva y administrativa.

Son las voces de las protagonistas quienes cuentan la historia, la de los obstáculos, pero también la de las alegrías que les ha dado la pelota, en un mundo que por años les gritó que no era su lugar.

“Evolución del futbol femenil” en voces de Tamara Romero, Alicia Vargas y Meche Rodríguez. Foto: Palacio de Minería.

“Nuestro récord nunca podrá ser superado”

Al recordar lo vivido hace 50 años, Alicia Vargas fue contundente: “en 1970, el machismo era demasiado como para que aceptaran que las mujeres incursionáramos en el futbol”, esto al ser cuestionada sobre las razones por las cuales, tras su éxito con la Selección, el futbol femenil en México se estancó.

Cuando regresaron del Mundial de Italia, Vargas recuerda que les dieron un enorme recibimiento, en gran medida por la cobertura que realizó el periodista Manelich Quintero, de El Heraldo de México.

La gente nos ubicaba un poco, vino el segundo Mundial y ya existían muchísimas ligas, bastantes equipos femeniles, fue un boom, todo mundo quería jugar futbol, veías a niñas y niños, estaba menos criticado, muy leve, porque el machismo no puede cambiar de un año a otro”.

Vargas acepta que hubo situaciones extrafutbol que mermaron el desarrollo del balompié de mujeres. “Nosotras logramos en dos años lo que los hombres no habían podido en 40 años, íbamos como la espuma, para arriba, tercer lugar y subcampeonas mundiales, con un récord Guiness de más de 110 mil personas en el Azteca, que nadie nos lo va a quitar porque el estadio ya está reducido.

La historia del futbol femenil la han construido ellas: Tamara Romero, Alicia Vargas y Meche Rodríguez.

“Pedíamos dos millones de pesos para todas, pero la prensa se nos fue encima porque ‘éramos amateurs’, y les dije que tenían razón, pero entonces que les regresen el dinero de las entradas (…) pensamos que nos tendieron un cuatro ‘los de pantalón largo’ del futbol varonil”.

Tamara Romero, luchar desde fuera de la cancha

Tamara Romero, quien después de ser jugadora profesional, se ha mantenido en el futbol femenil, pero desde la parte administrativa y directiva, aceptó que hay muchos retos a los que todavía se enfrentan las mujeres y el balompié femenil en general.

Asimismo, Romero se permitió recordar varios momentos cruciales en su carrera, como cuando conoció a Meche Rodríguez y al Club Laguna, el primer equipo femenil del que fue parte. “Mi mamá sabía que tenía talento porque todos se lo decían y quiso apoyarme (…) uno de sus regalos de cumpleaños fue llevarme a Diálogos en Confianza, en Canal Once, donde estaba Meche, representando a Club Laguna (…) ahí mi mamá se acercó contigo, porque yo no sabía que habían equipos femeniles”.

La exfutbolista de Pachuca, Gallos y Mazatlán aceptó que su momento más difícil en el futbol fue quedar fuera de la Selección Mexicana previo a un Mundial, cuando llevaba todo un proceso en categoría juvenil. “Caí en depresión, pero la familia es lo principal (…) en especial, en mi caso, mi madre, que me cuidó en este mundo frívolo, en medio del machismo”.

Tamara Romero agradece las lecciones que le dio el futbol pues han forjado sus decisiones de vida.

Afortunadamente, su madre la cobijó y la impulsó a levantarse de aquel momento, fue así que llegó al Centro de Formación de Cuauhtémoc Blanco y pudo volverse a enamorar del futbol.

Las fallas en la estructura del futbol femenil

Sobre su papel fuera de la cancha, Romero destacó que hay mucho por cambiar: “ves a entrenadores que son exjugadores y no conocen la formación en femenil, y la mayoría de los clubes los ponen por ‘ayudar’ y eso ha afectado (…) siempre tenemos un hombre atrás, nunca te dan la oportunidad de tomar todas las decisiones.

“No se abrirán espacios porque hay compadrazgo, eso me da mucho coraje, entrenadores que tienen 20 años en la institución y los van moviendo a la femenil, ¿qué mensaje te da?, que no les importa, a la oveja negra la mandan allá, si llega alguien que sí sabe de futbol femenil, no lo dejan (…) a veces van directoras técnicas de la Selección Mexicana y ni siquiera saben con quién están hablando (…) me tocó un entrenador que no tenía ni idea de quién era Lizbeth Ovalle”.

Incluso, Romero criticó el favoritismo que ya suele darse en el futbol femenil profesional: “es el favoritismo, es que ‘me llevo bien con el papá y la vamos a impulsar para Selección porque es Méxicoestadounidense’, ¿y el respeto para las mexicanas?, llega una Méxicoestadounidense, la apoya el club y ya está ahí”.

Meche Rodríguez: en busca del sueño

“El amor de mis amores es el futbol”, así de claro lo de dice la originaria de Coahuila. Rodríguez explicó la razón por la cual arribó a la CDMX, el 19 de septiembre de 1985, el día del terremoto, y es que en su tierra natal se había apagado la llama del futbol femenil, la que nació en los años 70 tras el Mundial en México.

Actualidad y desafíos del futbol femenil, de eso y más hablaron Tamara Romero, Alicia Vargas y Meche Rodríguez.

Meche, como se le conoce en el mundo del futbol femenil, confesó que llegó a la capital para formar su equipo y jugar, sin embargo, la vida la convirtió en formadora: “Tamara no lo sabe, pero fue la niña más pequeñita que me pidió la oportunidad de jugar y yo me vi reflejada y pensé ‘le voy a hacer su sueño realidad’, de ahí nació mi escuela de futbol, el Club Laguna”.

La entrenadora también hizo énfasis en que el hecho de poder dirigir en la Primera División, es decir, en la Liga MX Femenil, fue un sueño cumplido, aun cuando eso representó descuidar al Laguna, la escuela que ha sostenido por décadas.

“Veo hacia atrás y siento orgullo por haber hecho lo que hice, porque nunca pensé en mí, sino en la niña que soñaba, para que llegaran lo más alto que pudieran (…) a lo largo de mi carrera creo que he aportado en la formación de muchas jugadoras, no lo hice por un interés, lo único que siento es satisfacción de verlas cumplir sus sueños porque para eso trabajé”.

Tanto Vargas, como Romero y Rodríguez coincidieron en que el camino en la cancha no ha sido sencillo, pero el futbol les cambió la vida y las convirtió en las mujeres empoderadas que hoy son.

Adrianelly Hernández | Cancha y aparte

Soy una apasionada del periodismo deportivo con perspectiva de género, actual maestrante de Comunicación y, de toda la vida, una veracruzana rojinegra.

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